martes, 22 de septiembre de 2015

Buenas tardes a todos,

Hoy, os traigo en esta entrada la ganadora del sorteo del ejemplar dedicado de Intemporalis, Beatriz Martin Piña. 

Querida Beatriz, te agradezco que te hayas molestado en mandarme esta foto tuya con el libro. Espero, sinceramente, que te guste,  colme tus expectativas, y que pueda, en una próxima entrada, exponer a los lectores de este blog, tu opinión sobre la novela.

¡Que la disfrutes!


lunes, 14 de septiembre de 2015

Tercera reseña para Intemporalis El mundo literario




Reseña de: Intemporalis

Reseña escrita por Magda Perelló Muñoz el 24 de agosto de 2015.


Autora Michèle Rodríguez@MachadoMichele
Longitud: 244 páginas
Amazon:Compra el libro en Amazon
   



Reseña de la novela
Francia, junio de 1998. Un pequeño pueblo de Normandía, una antigua mansión, un lago rodeado de niebla…
Todo empieza cuando Alex, que acaba de llegar a la propiedad de la condesa de Caumont, se desorienta durante un paseo en barca.
Perdido en la bruma, repara en una chica misteriosa que parece observarle desde la orilla del lago. Impresionado por la visión, decide volver para intentar conocerla.
A partir de entonces, se sucederán acontecimientos inimaginables, que darán un vuelco a su existencia. El verano de aquel año marcará para siempre su vida. Por primera vez Alex descubrirá el valor de la amistad verdadera.
Luchará con el ímpetu de su juventud para cambiar el futuro, con la esperanza de que conseguirá vencer al tiempo, la guerra y la muerte.

La trama
La trama es interesante y entretenida, en la que se entremezclan dos tiempos para narrar una historia de amor, amistad y misterio.
La trama es regular, te atrapa desde la primera página y no decae hasta la última, donde la autora me sorprendió gratamente.
Es una trama sencilla -lo que no significa que sea en absoluto pobre-, muy fácil de leer, lo que se agradece.
Todo está bien explicado y definido, salvó un punto fundamental para la trama -el nexo entre los dos tiempos-, que no se explica. De todas formas, tampoco es necesaria esta explicación, no afecta en nada a la historia que la autora está contando.
Me ha dejado un buen sabor de boca.

Los protagonistas son creíbles, se comportan como uno esperaría de ellos. Destaca Alex, el autentico protagonista de la novela, un chico de 14 años, amante de la lectura, que se sumerge de lleno en el misterio que se despliega ante el. El resto de los personajes con importancia en la trama también cumplen su papel a la perfección.
Varios personajes secundarios orbitan alrededor de Alex y el resto de los protagonistas, que completan la trama sin hacer mucho ruido, sin ser excesivamente relevantes. Son personajes en los que no se profundiza demasiado, pero que ayudan a redondear la novela.
En conclusión, el apartado de los personajes está bien elaborado.
Opinión final
La novela me ha dejado un buen sabor de boca. Su estilo de escritura es sencillo y directo, sin exceso de detalle ni florituras innecesarias.
Como único punto negativo, la autora debería haber realizado una última corrección para pulir pequeños problemas con el texto. Aún así, esas pequeñas erratas no afectan en absoluto a la lectura de la novela.
Es una novela totalmente recomendable. Cualquiera puede leerla y disfrutarla, siendo una novela apta para lectores adolescentes.

sábado, 12 de septiembre de 2015

El asombroso viaje de Pluma de Ángel, primer capítulo









Capítulo 1
Todos estaban profundamente dormidos en casa, cuando Paul se deslizó furtivamente fuera de su habitación. Era verano, un verano especialmente caluroso aquel año, y las altas temperaturas habían devuelto sentido a la odiosa tradición de la siesta diaria.

Pero Paul tenía apenas nueve años. Solo se 

dejaba derrotar por el sueño después de 

vivir cada día, con la máxima intensidad 

posible. Convertía cada jornada en una larga

 sucesión de aventuras y peripecias, que

 solo se acababan cuando Mamá le obligaba 

a ir a la cama.

Las vacaciones acababan de comenzar y

estaba lleno de energía, con ganas de

 moverse, de descubrir cosas nuevas y vivir

 aventuras emocionantes. Se sentía incapaz

 de desperdiciar la tarde durmiendo.

─¡La siesta, que la hagan los demás!

─murmuró, mientras salía a hurtadillas de 

la habitación.

Cuarta reseña para Intemporalis, desde Colombia - Bogotá D.C. por Luisa Adriana Casas

De tiempo en tiempo, el amor. Reseña 

INTEMPORALIS, Michèle Rodríguez, 
ebook (Amazon-2015) 
Michèle Rodríguez. Autora de origen francés, criada en Normandía, quien actualmente vive en España. 

Historias con referencias claras y específicas al paso del tiempo, nos mueven a un determinado instante de la vida de alguien con su entorno y vivencias van envolviéndonos casi apresándonos, así de esta manera me ha llegado esta historia una novela que parece entrometer un juego entre intervalos históricos lejanos, y el tiempo real palpitante con personas idénticas y emociones intactas. 
Esta novela nos lleva desde un periodo en 1998 hacia días de la segunda querra mundial en retrospectiva pero infundado de hechos reales. 

Con la mirada escrutadora, ansiosa  y juvenil, Alex, nos llevará a través de este tiempo desafía la imaginación y la naturaleza el paso de épocas, permitiéndonos igual que él viajar en el tiempo, descubrirse en el amor y traspasar ese espacio con una memorable historia de amor que dejara una huella esbozada sobre un lienzo. 

El estilo natural de la autora nos va sorprendiendo en cada página una buena narración con el ideal de Alex y su madre, quienes son muy unidos, llegan a algún lugar a refugiar sus soledades y casi renacer de ellas. Alex se siente muy atraído, a nuevas vivencias  y a pesar de que interiormente quiere prevalecer el cuidado de su madre, esa nueva fuerza que hallara en el bello lugar, le ofrecerá vivir toda una experiencia, a conocer la vida de otros, en sufrimiento y desprotección, pero al mismo tiempo, la bondad, la fuerza del espíritu y la lucha por ideales.
La narración nos ofrece la descripción de lugares como en Normandía, de algunos paisajes, de la visión del artista y su manera de crear una pintura, de rostros que permanecen del miedo y los recuerdos. Los personajes son entrañables eternos de convicciones fuertes Sylvianne muestra en los años que tiene el sentido del amor filial. 
Jürgen es como el bonachón de la historia, confianza y credibilidad, sy visión está más allá del horizonte propio de la vida. Y Seb, el nuevo amigo alegre solidario, buscando siempre soplos de alegría. La madre de Alex, es el imaginario de complicidad, pero al mismo tiempo de confianza para su hijo, quien, a sus 14 años, quiere tomar todo el mundo. Y el tiempo, personaje fuerte, mi favorito, porque demarca la historia y encierra los amores, parejas que se unen cada una con su propio esfuerzo por crearse y mantenerse. Y el recuerdo grabado en los instantes.

Mi opinión personal, va de la mano con el gusto por que la novela me va guiando, me parece creativo el argumento, un título que pareciera no sugerir mucho, es casi la guía, se me ocurre decir el medio para viajar. 

Hay espacios que dentro de la misma ficción quedan como a la deriva, pero son libres de la mente del lector ese ir y enir en el tiempo que con certeza sabemos que no es real, pone el toque de misterio que atrapa. En definitiva, es un libro que recomendaría, creo que no es el tipo de escrito que me obligue a modificar algo en mí, pero sí me ha dejado una grata recordación sobre ciertos valores en los seres humanos.

La autora me ha permitido leer su obra, adentrarme, y ofrecerte una sencilla opinión, y con mucho agrado escribo estas líneas, agradeciendo este privilegio.








  

Segunda reseña para Intemporalis de María, del blog thebooksdreamland.wordpress.com




Después de la estupenda reseña de mi querida Miriam Beizana, autora de Marafariña, es una alegría para mí presentaros la segunda, que viene de mano de María, del blog Thebooksdreamland.wordpress.com
¡Gracias, María!

Ver la reseña en el blog de María


Intemporalis

Calificación personal: 7,5/10


Género: narrativa



Sinopsis: Francia, junio de 1998. Un pequeño pueblo de Normandía, una antigua mansión, un lago rodeado de niebla…
Todo empieza cuando Alex, que acaba de llegar a la propiedad de la condesa de Caumont, se desorienta durante un paseo en barca. Perdido en la bruma, repara en una chica misteriosa que parece observarle desde la orilla del lago. Impresionado por la visión, decide volver para intentar conocerla. A partir de entonces, se sucederán acontecimientos inimaginables, que darán un vuelco a su existencia. El verano de aquel año marcará para siempre su vida. Por primera vez Alex descubrirá el amor, se enfrentará a la fuerza del destino y conocerá el valor de la amistad verdadera. Luchará con el ímpetu de su juventud para cambiar el futuro, con la esperanza de que conseguirá vencer al tiempo, la guerra y la muerte.


Reseña

Esta es otra de esas ocasiones en las que un libro te escoge para que lo descubras, en lugar de ser tú, como lector, quien lo escoges a él. El destino ha hecho que Michele y yo nos conociéramos y que esta entrañable historia llegara a mis manos. A ti también debo agradecerte que quieras mi humilde opinión sobre tu obra. Sé que no es algo fácil,  porque este trabajo ha sido tu ilusión, un proyecto en el que vuelcas amor, entrega, esperanzas, sueños…. Por eso mismo lo valoro muchísimo. Gracias.

Intemporalis es una bonita historia que nos presenta las vivencias de un joven de 14 años que aprende, durante ese verano mágico, qué es el primer amor. Un amor que traspasa las fronteras del tiempo y reta a las leyes de la naturaleza. La novela destila un aroma juvenil, fresco, cándido. Me ha gustado mucho el estilo de Michele, su forma de narrar los acontecimientos y dar vida a sus personajes. Avanzas por los capítulos sin apenas notarlo, navegando tranquila, porque te sientes cómoda con el entorno y con la trama.



En cuanto a sus personajes, viviremos la historia a través de los ojos de Alex, un chico inocente, curioso, soñador, muy unido a su madre. Es tan especial ese vínculo que se en ocasiones se siente responsable de ella, haciendo las veces de figura paterna, tan grande es su afán de protección hacia ella. Esas situaciones me han parecido enternecedoras.

Seb resulta divertido e incluso cómico, insuflando vida en la aburrida (desde su punto de vista) existencia de Alex. Sylvianne, por su parte, es un personaje entrañable y Júrgen tiene toda la pinta de ser el típico hombre bondadoso en el que todos confiaríamos, como un abuelo afectuoso que vigila tus pasos.

Al principio puede parecer que el libro sólo contiene una historia de amor dulce entre dos jovénes, pero a media que avanza la trama veremos que hay más. Experimentaremos el inicio de la madurez de un joven ante el que desfilan algunos de los horrores de la vida, presenciaremos cómo hace frente a ciertas situaciones, peligrosas en muchos casos, a pesar de haber vivido en un entorno protegido e inalterable. Su sentido del deber y de ayudar al prójimo, a tenor de poner en riesgo su propia vida, es realmente destacable.

Por último, decir también que el entorno que ha escogido Michele para situar la obra es espléndido. Una mansión ubicada en Normandía, con unos parajes impresionantes y un lago que reclama con voz propia tu atención. Debo reconocer que el campo me encanta. Probablemente tenga mucho que ver el cariño que siento por el pueblo de mis padres, donde tuvieron lugar los recuerdos más entrañables y preciados de mi infancia. Eso ha hecho que desde el primer momento me haya visto reflejada en Alex y haya sentido en primera persona sus vivencias. A mí también me habría encantado abrir aquella ventana de la mezzanine y sentir esos aromas silvestres, frescos, puros, golpear mi cara. Notar esa liberación que te produce el estar rodeado por la naturaleza. Un lugar maravilloso el que ha recreado la autora para situar la historia.




Puedes encontrar el libro “Intemporalis” aquí 

Te preguntarás quién soy...







Gracias por pasar por mi página y sobretodo por detenerte.  

Me llamo Michèle Rodríguez, soy francesa, nacida en Ghardaïa (Argelia), criada en Caen (Normandia), ciudad donde cursé mis estudios secundarios y universitarios.

En los 1980 me instalé en Barcelona, y desde hace unos años vivo en Granada.

Mi edad? La edad de mis sueños. 

Soy escritora, lo soy desde siempre, pues escribo desde muy temprana edad, aunque probablemente no me conozcas. He publicado cinco libros en lengua francesa, pero desde hace unos años escribo en castellano.

Acceder al mundo editorial es prácticamente imposible para un escritor desconocido, tanto para el novel como para el que, como yo, lleva años escribiendo, sin haber logrado darse a conocer. Comentaré mis tribulaciones y desengaños en una entrada dedicada a este tema de la publicación.


Espero, a través de este blog, darte una oportunidad de conocer mi trabajo, de conocerme a mí.


Por favor, déjame tus comentarios, me gusta saber de tí. 


Si te apetece, sígueme en:


Twitter: Michèle Rodríguez@MachadoMichele


piensovivoluegoescribo.blogspot.com.es


lunes, 10 de agosto de 2015

ENTREVISTA / DESPERTANDO EMOCIONES


Gracias a mi querida amiga @Luna_White por su amabilidad, por invitarme a pasar un ratito con ella, y por esta entrevistaUn ratito con…

Ver la entrevista en el blog de Luna:

https://despertandoemociones.files.wordpress.com/2015/08/intemporalis.jpg


Un ratito con… @MachadoMichele.

POSTED ON 











Tras las entrevistas a @marcosnietogen1 y @Jandro_Fieto, llega la
maravillosa @MachadoMichele a pasar un ratito con todos nosotros. Sincera,
atenta y con un estilo angelical cuando plasma cada palabra en papel, es todo un 
honor darle la bienvenida a esta sección.
Buenos días, antes de empezar la entrevista, quería agradecerte la invitación, 
es un placer estar aquí y charlar unos minutos contigo.
1.- Dicen que a partir de 1000 seguidores, una cuenta de tuiter tiene cierta 
repercusión, la tuya es una de ellas…, ¿estás de acuerdo?
No me suelo fijar mucho en las estadísticas, lo reconozco. Es cierto que el hecho
de tener más de 1000 seguidores impresiona, pero tampoco creo que me dé
notoriedad o que mi cuenta tenga repercusión por ello… Para mí, ante todo,
es importante no olvidar que hay personas detrás de estos números. No puedo
afirmar conocer a cada uno de ellas, sería imposible, pero siempre que leo
un comentario, o contesto alguna pregunta, agradezco un RT o un FAV, intento
hacerlo de forma personalizada.
2.- Cuéntanos algo de ti para poder conocerte algo mejor…
Bueno, tal como dice mi presentación de Twitter, soy escritora. No significa que
vendo mucho ni que soy conocida, significa que mi vida es escribir, desde siempre,
desde que era pequeña y empecé escribiendo poesías. Es lo que más me gusta
en el mundo, lo que me hace sentir bien, viva, completa.
Soy francesa, enamorada de España, nacida en Ghardaïa, un oasis de Argelia,
y criada en Normandía. Desde siempre me atrajo España. Fue probablemente
un intento de redescubrir mis viejas raíces españolas, y mi identidad. Aprendí el
español en la escuela, me licencié en lengua española en la Universidad de
Caen, y soñé con llegar a dominar el idioma totalmente. Hoy puedo decir que se
ha cumplido este sueño, vivo en España y escribo en la lengua de Cervantes.
A parte de esto, amo la naturaleza, los seres, las flores, y la vida en todas sus
facetas. Me gusta vivir y dejar vivir, tomar el tiempo de disfrutar de las cosas
pequeñas, del instante. Prefiero la luz a las tinieblas, el día a la noche, la risa
al llanto, la paz a la guerra, y sobre todo detesto la violencia. Trato de ayudar
a los demás y aportar algo positivo a mi alrededor, siempre que puedo.
Para terminar, te diré que la mejor manera de conocerme es leer lo
que escribo. Tanto Intemporalis, como La isla de la imaginación (infantil) y
El asombroso viaje de Pluma de Ángel (infantil) dicen mucho de mí.
3.- ¿Qué sientes mientras escribes?
Cuando escribo, me siento libre, completamente. Rompo todas mis cadenas,
las culturales, las personales, las que te impone la educación y el paso del
tiempo…También me siento poderosa, tengo entre mis manos las llaves
de la creación. Puedo inventar mundos y sus reglas, puedo dibujar personajes
y trazar su destino. Escribir es para mí, la oportunidad de viajar, de vivir mil vidas,
de escapar de la rutina, de romper por un momento de las barreras de la
cotidianidad, de dejar rienda suelta a la imaginación.
4.- ¿Qué buscas en un libro?
Ante todo, busco que me emocione, que me llegue a este rinconcito del alma y me
haga sentir, reír, llorar. Y esto mismo es lo que busco cuando escribo. No concibo
una obra que te llegue al intelecto sin antes pasar por el corazón.
5.- ¿Cuál es tu género favorito?
A parte del terror, prácticamente todos los géneros me atraen. Evidentemente, tengo
preferencias. Me gustan las novelas que me dejan huella, algo que recordar, que me
enseñan algo y me hacen pensar. Volvemos a lo de antes, me gustan los libros que
me hacen sentir.
6.- ¿Aspiras a poder dedicarte exclusivamente a la escritura?
Creo que es el sueño de todo escritor, aunque soy consciente de que es
prácticamente imposible. Por lo tanto, aspiro a escribir cada vez más, al ser
posible, cada vez mejor, y poder llegar a ofrecer a los lectores lo que yo busco
en los libros: emociones.
7.- ¿Tienes algún sitio solo para escribir, un momento determinado en el que te 
encuentres más cómoda escribiendo? ¿Eres de esos escritores nocturnos que 
utilizan la luz del día para dormir?
Tengo un sitio para escribir, aunque cuando me surgen ideas, soy capaz de escribir
en todas partes, y también rodeada de gente. Soy diurna, necesito la luz del sol y los
colores de la naturaleza para sentirme viva y, por lo tanto, para escribir. Soy de las
que se levanta pronto para aprovechar al máximo el día.
8.- ¿Cómo describirías Intemporalis?
Te contestaré diciendo lo que no es Intemporalis. No es una novela romántica,
aunque habla de sentimientos, de un amor más poderoso que la guerra y la muerte.
No es una novela paranormal, aunque muchos de los hechos que describe no
pertenecen a nuestra realidad ordinaria. No es una novela histórica, aunque está
ambientada en la Francia de la segunda guerra mundial, de la ocupación alemana.
Tiene una mezcla de ingredientes que hacen de esta novela, una obra diferente,
capaz de llegar a todos los públicos, y de emocionar a jóvenes y menos jóvenes.
9.- ¿Tardaste mucho en escribirlo? ¿Está teniendo una buena acogida?
Tardé un poco más de un año en escribirla, pero llevaba tiempo perfilando esta
historia en mi mente, pensando en sus personajes.
La acogida está siendo muy buena, todos los que han leído el libro hablan muy
bien de Intemporalis, y en este aspecto, me siento realmente contenta. Las ventas
podrían ser mejores, pero soy consciente de que hay tanto que leer en el mercado,
que es muy difícil para un escritor emergente hacerse un hueco y darse a conocer.
Sin embargo, sigo trabajando sin perder la motivación.
10.- Cuéntanos alguno de tus próximos proyectos…
¿Proyectos? Muchos, más de los que puedo abarcar. Tengo dos novelas juveniles
buscando editorial ahora mismo. Estoy terminando el segundo volumen de una
trilogía juvenil ambientada en Bretaña (Francia). Quiero reeditar una novela juvenil
ambientada en Granada que publiqué años atrás y estoy preparando también una
novela que habla de los pioneros de Argelia, que emigraron desde España, Francia,
Italia, Malta para buscar una vida mejor. Esta novela es un gran reto, porque tiene
una base histórica importante, por lo que me tengo que documentar mucho, y
también porque es la historia de mi familia. Seis generaciones de españoles venidos
del Sur de España para labrarse un porvenir en una tierra prácticamente virgen…
Ya lo ves, no paro, me falta tiempo, pero no me falta ilusión ni ganas de trabajar, ni
voluntad para conseguirlo. Espero que pronto podamos volvernos a encontrar para
hablar de la publicación de estos proyectos.
Por mi parte estaré encantada de volver a reencontrarme con ella y sus proyectos
ya hechos realidad. Si ya antes la admiraba, esta entrevista me convence aún
más de su gran potencial como escritora, y ni qué decir de la gran persona que
es. Desde aquí agradecer cada una de sus respuestas y acceder a la entrevista.
Muchísima suerte Michèle.

ENTREVISTA / LAS MENTIRAS QUE ESCRIBÍ

jueves, 18 de junio de 2015


#ENTREVISTA: Michèle Rodriguez, autora de 'Intemporalis'


"No es una novela romántica, no es una historia paranormal, no es una novela histórica, pero lleva todos y cada uno de estos ingredientes. Es una historia de amor, escrita desde el corazón, reflejando la realidad histórica de la segunda guerra mundial en Francia"

Hace unas semanas tuve el placer de leer 'Intemporalis', la tierna y preciosa novela de Michèle Rodriguez. Esta francesa enamorada de España, reside actualmente en la infinita ciudad de Granada. Licenciada en LEA y Lengua Española, es una escritora dulce y enternecedora.

Es un verdadero placer recibirla en 'Las mentiras que escribí', después de tener el privilegio de escribir una pequeña crítica a su última novela.

M.B.Vigo: Bienvenida al Blog, Michèle. Es todo un gusto recibirte por estos lares literarios.

M.R.: Gracias a ti, Miriam, por recibirme y darme la oportunidad de hablar de mi novela. Es un placer estar aquí.

M.B.Vigo: Empecemos describiendo 'Intemporalis', obra que motiva esta entrevista. Una portada muy hermosa, una sinopsis rodeada de misterio. Amor, desde luego, pero mucho más. Magia, cruces espacio-temporales e, incluso, memoria histórica. A pesar de no tratarse de un libro muy extenso, abarcas varias temáticas, creando un ritmo trepidante y suave a la par. ¿Cómo describirías tú misma a tu historia?

M.R.: Bueno, creo que la has descrito muy bien. Más que decir lo que es Intemporalis, me gustar decir lo que no es. No es una novela romántica, no es una historia paranormal, no es una novela histórica, pero lleva todos y cada uno de estos ingredientes. Es una historia de amor, escrita desde el corazón, reflejando la realidad histórica de la segunda guerra mundial en Francia, país donde me crié. Creo que el mensaje profundo detrás de la historia, es que el amor es ajeno a las guerras, al tiempo, al olvido, incluso a la muerte.

M.B.Vigo: Alex es un protagonista carismático y polifacético. Es un joven adolescente que evoca ternura por su inocencia. Además, es un apasionado de la literatura y de la pintura. ¿Cómo fue hacer nacer a este joven tan embaucador?

M.R.: Este joven es el vivo reflejo de mi hijo, Jonathan, un muchacho inteligente y polifacético, sensible y profundo, con una mezcla poco común de inocencia y madurez.

M.B.Vigo: Y, por otro lado, tenemos a una joven misteriosa que aparece en la bruma. Una muchacha hermosa que cambiará, para siempre, la vida y la existencia de Alex. ¿Quién es esta mujer? No me refiero sólo a su personaje, si no a su papel fundamental en la historia.

M.R.: Para esbozar el retrato de Hélène, me basé en la historia de una querida amiga mía, ya fallecida, que fue deportada durante la segunda guerra mundial.
Hélène representa también las historias de todos los adolescentes que padecieron el  horror de la guerra y fueron perseguidos por los nazis, como Ana Frank para citar un ejemplo. Pero Hélène es mucho más, es fuerza, belleza, coraje y ejemplo, también es esperanza.

M.B.Vigo: La ambientación de la novela, en un pequeño pueblo de Normandía, una casita junto a un lago es, desde luego, un lugar idílico e inolvidable. ¿Existe ese mágico lugar?

M.R.: Sí y no. Existen muchos lugares parecidos a este en Normandía, no es difícil encontrar mansiones como la que describo y lagos enigmáticos, pero el que describo en Intemporalis existe solo en mi imaginación.

M.B.Vigo: En la Nota de Autora con la que inicias 'Intemporalis', haces referencia a que es una historia que ya estaba escrita desde hace tiempo. ¿Cuál es el motivo por el que ha estado oculta? ¿Y por qué te has decidido, al fin, a llegar al público con ella?

M.R.: Ya sabes igual que yo, Miriam, la dificultad que encuentra un autor emergente a la hora de publicar su trabajo. Después de varias experiencias negativas, con editoriales extranjeras, decidí no confiar mi novela a cualquier editorial sin escrúpulos. Las grandes editoriales no confían en escritores desconocidos, por lo que Intemporalis se quedó tiempo en el cajón. Me daba pena, sin embargo, no darla a conocer, así que finalmente me lancé a la autoedición.

M.B.Vigo: Además de 'Intemporalis', tienes otra obra publicada en Amazon. Se trata de un libro infantil titulado, 'La isla de la imaginación'. ¿Es la primera obra de este tipo que escribes? ¿Cómo fue tu experiencia de trabajar en una literatura tan diferente a lo que es habitual?

M.R.: Llevo años escribiendo, y mis primeras obras fueron de poesías, y en francés. Luego, escribí y publiqué cuentos infantiles en francés. Tengo otra novela juvenil publicada en 2007, que se llama El valle de la alegría. Estoy pensando en  volver a editarla.

M.B.Vigo: Es bien sabido que detrás de todo escritor, existe una fuente de inspiración. Bien sea la vida misma u otras obras y novelas que nos marcan de manera especial a lo largo de nuestra vida. ¿Cuáles son los títulos que podrías señalar que han inspirado tus letras?

M.R.: Muchos de los autores que me han inspirado salen a relucir en mi novela. Baudelaire (Les fleurs du mal), Arthur Raimbaud, Verlaine, básicamente los autores clásicos franceses.

M.B.Vigo: Gracias a Amazon y a la autopublicación, es posible sacar a la luz obras al margen del turbio mundo editorial. ¿Cómo fue tu experiencia como escritora autopublicada y qué consejos podrías darle a otros escritores dudosos de publicar?

M.R.: Mi consejo principal es armarse de paciencia, y no abandonar. Siempre se tienen expectativas, ilusiones que contrastan con la dura realidad. Crees que has escrito algo grande, lo publicas, y las ventas tardan en llegar, pero no hay que darse por vencido, y hay que seguir escribiendo cada día, como si fuera el último.

M.B.Vigo: Y, por último, para finalizar esta maravillosa charla...¿Estás trabajando en algún proyecto del que puedas adelantarnos alguna cosita?

M.R.: A decir verdad, tengo dos novelas juveniles, que actualmente buscan editorial, y estoy trabajando en el segundo tomo de una trilogía ambientada en Bretaña. Es una distopía que recoge algunas de las maravillosas tradiciones de la zona, como un guiño a las leyendas artúricas. Pero no puedo ni debo desvelar más de momento…
  
Muchas gracias por dedicarme unos minutos y compartir con nosotros tus pensamientos y los detalles de tu obra. Te deseo infinita suerte en este camino de letras y, espero, que nos volvamos a cruzar.



PRIMERA RESEÑA INTEMPORALIS / LAS MENTIRAS QUE ESCRIBÍ

#LITERATURA: Intemporalis, encuentros románticos más allá del tiempo // ***1/5



'Intemporalis' se trata de una novela profunda, con aires juveniles, que irradia un aroma a eternidad. Una niebla, una niebla blanca, cargada de recuerdos, de magia y, sobre todo, de amor. Un amor tan fuerte, tan irrompible, tan perdurable que nada, ni nadie puede romper.

Alex y su madre se mudan a un pueblo solitario, a una casita junto a un lago, propiedad de la condensa de Caumont. Un lugar tranquilo, donde en seguida se sienten integrados con los vecinos y la vida del pueblo. Durante un paseo en barco, Alex se desorienta en la niebla y repara en la presencia de una chica misteriosa... a partir de ese momento, se sucederán acontecimientos inimaginables, que darán un vuelco a su existencia.

El amor es, en efecto, el núcleo fundamental alrededor del cuál gira el argumento de 'Intemporalis', pero hay muchos más. El arte, tanto en literatura como pintura, juega un papel muy importante en el transcurso de los hechos. El sentido artístico de Alex le otorga alma y realidad al personaje que se trata, además, de un muchacho con un gran potencial y un gran desarrollo psicológico. Por otra parte, el contenido histórico de la novela le otorga un toque de realismo mágico que, en cierta parte, me evoca la ternura propia de 'Cien años de soledad' y de la literatura latinoamericana.

La escritora, Michêle Rodriguez, demuestra un cariño real por sus letras, cariño que traspasa al lector con una facilidad deliciosa y abrumante... como la niebla del lago. El aura cálida y de misterio que rodea esta historia, hace de 'Intemporalis' una novela diferente, increíble, inolvidable y cargada de sentimientos.

1er capítulo La isla








Capítulo 1
Un viaje inesperado


Las escuelas habían cerrado sus puertas la semana anterior. El verano ya estaba aquí. ¡Por fin empezaban las vacaciones escolares!
Pero a Jonathan, le daba igual. Todo le daba igual. No había planes de vacaciones este año. Sus padres habían intentado animarle, diciéndole que tenía la suerte de vivir en Barcelona, donde había mil maneras de pasarlo bien. Le habían explicado que mucha gente venía de lejos para conocer su ciudad porque ofrecía muchas posibilidades de diversión, pero esto no le consolaba, ni le hacía sentir menos desdichado.
¡No tendría vacaciones! Sus ocho años no le permitían aceptar que sería el único de su clase en quedarse en la ciudad. Todos sus amigos se marchaban. Hélène se iba a Paris, Martín viajaría a Nueva York, y ¿para qué continuar? todos los demás se iban también. Todos menos él.
Este año, no podría ir a pasar el verano a Granada a casa de sus tíos, ni a Francia a visitar a sus abuelos, ni a ninguna parte… Se tenía que quedar en Barcelona, porque sus padres no habían podido hacer coincidir sus vacaciones. Su madre las cogía en Julio y su padre en Agosto. No vería a sus primos ni a sus amigos, no recorrería los alrededores del pueblo con su bicicleta, ni correría por el campo como un caballo salvaje.
¡Nada de nada!
Allí estaba, encerrado en la ciudad, solo y aburrido. Su padre trabajaba de noche y dormía por la mañana. Su madre estaba de vacaciones y le llevaba un rato a la playa cada día, pero esto no le satisfacía. Además, hacía calor y por la tarde, no había manera de librarse de la odiosa siesta. ¡Cómo le hubiera gustado hacer las maletas para irse con su familia lejos de la ciudad!
Sabía que le tocaría jugar solo, como siempre, y estaba harto de aburrirse. Hoy mismo, había agotado todas las posibilidades del día, pero no había conseguido vencer su mal humor. Había mirado los dibujos animados, había estado un rato en la piscina, se había entretenido jugando con su consola, se había incluso disfrazado de pirata. Pero se le habían acabado todas las ideas, y ahora ya no sabía qué hacer, se sentía  solo, solo y triste.
Sentado en su habitación con su pañuelo de pirata atado en la cabeza, su parche negro en el ojo, Jonathan rumiaba su aburrimiento, enfadado con el mundo entero. Era la hora de la siesta pero no tenía sueño. A su lado, su gata negra Fidji ronroneaba, perezosa.
─Si por lo menos, consiguiera dormirme un rato, la tarde pasaría más rápido ─le dijo, como si el animal lo pudiera entender.
Jonathan se dejó caer de espaldas en la cama y cerró los ojos, intentando conciliar el sueño. Al cabo de un minuto, empezó a oír un zumbido molesto que se iba intensificando, cada vez que el insecto sospechoso se acercaba a su oído. Lo alejó una y otra vez con la mano, pero el mosquito volvía insistentemente.
Cuando ya parecía que le iba a dejar tranquilo, cuando estaba a punto de quedarse dormido, un picotazo tremendo le despertó de golpe. Se incorporó, sorprendido, mientras notaba una sensación fuerte de quemadura. El insecto le había picado justo en medio de la frente.
Contrariado y a punto de ponerse a llorar, Jonathan se sentó en la cama y con la punta de los pies, buscó sus zapatillas a tientas. Se levantó y se acercó al escritorio. Apartó la silla y se inclinó para verse mejor en el gran espejo colgado en la pared, apoyando sus codos en el mueble.
La cabeza le empezaba a dar vueltas y se sentía un poco mareado. Se dejó caer hacia atrás, en la silla.
─¿Qué me pasa? ─se preguntó inquieto─, no me encuentro bien. ¿Qué tipo de insecto me habrá picado?
Volvió a acercar su cara al espejo. Su reflejo le pareció ligeramente borroso, pero distinguió como una aureola roja se iba formando en segundos en medio de su frente, y se empezaba a hinchar.
El pañuelo de pirata anudado en la nuca y enmarcando su carita asustada le daba un aire cómico, así como el parche negro que se había movido y le tapaba solo medio ojo.
─¡Guay!
Sonrió a pesar del mareo que le invadía
─¿Verdad que parezco un autén­tico pirata Koko? ¿Tú qué crees lorito? ─le preguntó al loro de peluche que se balanceaba en un palo de madera colgado del techo. Pero evidentemente, el loro no le contestó.
Cuando Jonathan se acercó de nuevo al espejo, se dio cuenta que se había formado una niebla grisácea, que iba volviéndose vez más densa.
─¡Huy! ¡Qué mal estoy! Veo doble, me parece que tengo fiebre. Fidji, no me encuentro bien.
Y pronunciando estas palabras, se tambaleó. Su cabeza se inclinó hacia delante. En el momento en que su frente tocó el espejo, su sorpresa fue mayúscula. No recibió  la sensación fresca que esperaba. Tuvo más bien la impresión de apoyarse en algo tibio y blando, casi gelatinoso, algo que parecía ceder a la presión y se hundía.
Se asustó. Su primera reacción fue echarse hacia atrás precipitada­mente. Luego, al ver que no sucedía nada, se dejó llevar por su natural curiosidad. Se acercó y muy lenta­mente, con mucho cuidado, extendió la mano. Tocó lo que hasta ahora era el espejo, observando, atónito como su mano desaparecía en su interior. Intrigado, la movió para intentar adivinar donde había entrado,  pero no notó nada.
Decidido a averiguar lo que estaba pasando, se subió al escritorio, se sentó encima de la mesa, volvió a pasar una mano a través del espejo, la segunda, una pierna y luego la otra. Por fin, sin atreverse a abrir los ojos, pasó la cabeza y el resto del cuerpo hasta que… se precipitó en el vacío. El corazón le dio un vuelco mientras se sentía caer.
¡Chaf!
¡Agua! ¡Agua helada! Abrió los ojos, asustado, y cuando vio donde se encontraba, abrió la boca, muy grande, para gritar. Pero fue incapaz de emitir un sonido. La sorpresa le había dejado mudo.
 Se encontraba solo en medio del mar, bajo un sol de justicia. Sin darse cuenta, instintivamente, se había puesto a nadar.
─Es la fiebre, me he dormido y debo estar soñando ─pensó, inten­tando frenar el pánico que le invadía─. Si cierro los ojos y los vuelvo a abrir, seguro que despertaré.
Y así lo hizo pero no, no se despertó. Si aquello era un sueño, debía ser una pesadilla. A su alrededor flotaban barriles, trozos de madera, restos de objetos que parecían provenir de un naufragio. Delante de él, a lo lejos, se divisaba una playa, una isla montañosa…
¡Estaba solo!
Se acercó como pudo a un viejo baúl entreabierto que flotaba a unos metros de él y se agarró desesperada­mente.
─Esta isla parece desierta─pensó,  nadando con todas sus fuerzas─, y tengo  que llegar como sea. Este baúl no flotará mucho tiempo. Además, podría haber cualquier cosa en el mar, tiburones, monstruos, cadáveres… ¿Qué sé yo?
Este pensamiento hizo llegar una ola de calor a su estómago que se empezó a encoger, pero no cedió al pánico. Se obligó a controlar su respiración, como se lo había enseñado su madre.
“Si nadas tranquilamente, puedes nadar mucho tiempo” le repetía siempre”. Eres muy resistente pero tus nervios te colapsan. Olvídate del miedo, olvídate de que nadas, simple­mente hazlo, con tranquilidad…”
─¡Mamá! ─murmuró─ ¿Dónde es­tás?
Durante unos instantes, sintió unas enormes ganas de llorar. Pero no tenía tiempo para compadecerse de sí mismo, tenía que nadar y llegar a la orilla.
Una gaviota burlona pasó volando, bajó en su dirección hasta rasar su cabello. Le interpeló con una sonora carcajada.
─Deja de llorar, criatura, ¡ya tenemos bastante agua aquí!
─¡Cállate pajarraco! No existes. ¡Fuera de mi sueño!
─Si esto es un sueño, deja de nadar y despertarás. ¡Anda! ¡Pruébalo!
Jonathan lo probó y se hundió de golpe. Desapareció instantáneamente en las aguas heladas. Se asustó, pataleó, se debatió y bebió un gran trago de agua salada, pero afortuna­da­mente no se ahogó. A pesar de un ataque de tos, consiguió mantenerse a flote y seguir nadando.
No, no se trataba de un sueño.
Una enorme figura de proa pasó flotando a su  lado. Representaba un niño, un niño de su edad y su aspecto le recordaba mucho a alguien.
─¡Ahí va! Pero este soy yo!
Debajo de la figura el nombre del barco: El aburrimiento. Pensó que sería el barco que había naufragado allí, pero ¿por qué  se le parecía la estatua? No entendía nada.
Media hora después, Jonathan llegó por fin a la playa, completamente agotado, y se dejó caer  sobre la arena dorada y caliente. Antes de que pudiera descansar, una voz estridente le interpeló.
─¿Qué tal, marinero de agua dulce? ¿Piensas pasar todo el día durmiendo?
Jonathan abrió los ojos, levantó la cabeza y vio una silueta que le resultó familiar. Era un loro, un loro verde y naranja que se parecía mucho a…
─¿Koko? ¿Eres tú? Pero, ¿qué te ha pasado? ¿Estás vivo?
─¿A ti qué te parece? ─se desgañitó el loro─. ¿Acaso tengo pinta de pájaro muerto? Un poco de respeto, por favor.
─¿Qué haces aquí?
─¿Cómo que qué hago? Pues lo mismo que tú, pirata.
─Pues ya me lo explicarás, porque yo aún no sé lo que hago aquí. No sé cómo he venido, ni cómo voy a volver a casa.
─Vamos a ver niño, no te pongas a lloriquear, que tienes ocho años ya. ¿No te aburrías hace un momento? ¿No querías ser pirata?
─Sí pero…
─¡Nada de peros! ¿Dime, que buscan los piratas? ¿No lo sabes? Piensa un poco, haz un pequeño esfuerzo… Buscan un TE SO RO.
Ahora levántate y mira alrededor, dime, ¿qué es lo que ves?
─Una isla.
Koko puso los ojos en blanco, como si se le estuviera agotando la paciencia.
─No jovencito, respuesta equivo­cada, esta no es una simple isla, no es una isla cualq uiera. Es una isla desierta y misteriosa, y quien dice isla miste­riosa dice TE SO RO. ¿No has leído el libro?
─¿Qué libro?
─”La isla del tesoro”.
─Ya sabes que no me gusta leer.
─Me parece que no empeza­mos muy bien ─masculló Koko─. Bueno, da igual, ¡a lo que íbamos! Hoy es tu día de suerte, marinero, se acabó el aburrimiento y comienza la aventura.
─¿La aventura? ─repitió Jonathan perplejo─, ¿qué aventura?
Koko suspiró profundamente.
─Está visto que tengo que expli­cár­telo todo, muchacho. Estamos en la isla del tesoro, y ahora, solo nos falta encontrar el mapa que nos lleve a este tesoro. Por lo tanto, ¡pongámonos a buscarlo, pero ¡ya!
Jonathan, aún aturdido por todos estos acontecimientos, pero reconfor­tado por el hecho de tener compañía, volvió a anudar el pañuelo rojo sobre sus cabellos rubios y a colocarse el parche en el ojo. Sus mejillas, tan blancas habitualmente, empezaban a ponerse de un bonito color rosa. Miró sus pies, y se dio cuenta de que no llevaba zapatos, pero prefirió no protestar más y siguió el loro.
Se pusieron los dos a revisar los objetos que yacían esparcidos en la arena, a lo largo de toda la playa. Jonathan encontró unos catalejos, un cuchillo que se ató a la cintura, y el loro le trajo una bolsa de cuero. La abrió y vio que contenía una caja de cerillas. Decidió que podía serle útil, y se puso la bolsa en bandolera. También se hizo con unos viejos zapatos con suela de cuerda un poco grandes para él. Lo demás no era de ninguna utilidad.
¡Del mapa, ni rastro!
─¡Piensa!, chico, ¡piensa! ─gritaba el loro con su voz estridente─. ¿Dónde puede estar el mapa?
─¿En el baúl tal vez?
─¿Qué baúl?
Jonathan corrió hacia el viejo cofre que flotaba todavía en el agua. Lo arrastró sin dificultad, lo que probablemente era señal de que estaba vacío. Después de llevárselo a la arena, inspeccionó su contenido sin demasiada esperanza, mientras Koko se posaba en el borde del baúl para verlo todo mejor.
El corazón le dio un vuelco cuando en su interior, vio un pergamino enrollado. Estaba mojado, pero afor­tu­na­da­mente, el agua no había borrado las inscripciones. Era un mapa de la isla, con un camino, señalado en rojo que la recorría. En varios puntos del recorrido, había signos de interro­gación. Jonathan y Koko conta­ron hasta siete. Al final del camino, dentro de lo que parecía un volcán, habían dibujado un cofre con un corazón en su tapa.
En el fondo del baúl, en una pequeña bolsa de terciopelo, Jonathan encontró un cristal de roca tallado en forma de corazón, similar al símbolo del mapa.
Su pureza y transparencia eran extraordinarias y no presentaba nin­gún defecto.
Jonathan miró una y otra vez la piedra y el mapa, sin conseguir hallar la relación entre ambos. Después de guardar cuidadosamente los objetos en la bolsa, se pusieron en marcha. Dejaron atrás la playa de cocoteros y cogieron un sendero que se adentraba en la isla, serpenteando montaña arriba entre la vegetación.
Al cabo de un rato, Jonathan desplegó el mapa y lo miró atenta­mente.
─¿Qué debemos encontrar pri­mero, grumete? ¿A dónde vamos?
─Parece que debemos buscar un puente suspendido, Koko,  míralo,  está dibujado aquí. Pero justo antes de poderlo cruzar, hay un interrogante en el mapa. ¿Qué querrá decir? Todo esto es muy complicado y empiezo a tener hambre.
─Jona, no pienses en tu estómago ahora, compórtate como un pirata, ¡abre bien los ojos!
─Vale, si tú te comportas como el loro de un pirata y te subes en mi hombro, pero, ¡Huy! ¡Me estás clavando tus uñas!
─No gimotees, ya no eres Jonathan, niñito de ciudad, ahora eres el temido John Silver, alias Long John─, gritó el loro con voz discordante.
Jonathan se puso a reír, y ambos se fueron cantando a dúo: “Jo, jo, jo, y una botella de ron”.
─Por cierto, ─preguntó Jonat­han─, ¿quién es este Long John?
─¡Ay, muchacho! No me digas que no sabes quién es.
─La verdad es que no, no tengo ni idea.
─Es el pirata de “La isla del tesoro”, uno de los libros que todo niño tendría que leer. Es la historia de un niño que conoce a un terrible pirata llamado Long John, y de una isla misteriosa, con tesoros escondidos. Es uno de estos libros que no puedes soltar cuando lo empiezas. Te convier­tes tú mismo en el héroe, viajas, buscas el tesoro, ¡Es genial!
─Puede que un día lo lea ─afirmó Jonathan─, quizás no sea tan aburrido al fin y al cabo.
─¡De aburrido, nada! ¿Te aburres aquí?
─De momento, no he tenido tiempo ─contestó Jonathan con una sonrisa.
─Pues leer es esto ─explicó Koko─, es vivir aventuras, es sumer­girse en un mundo diferente y olvidarse del tiempo. ¡Leer es no aburrirse nunca!